Cuando migrar te rompe (y te vuelve a armar)
Sobre este episodio
Migrar no es solo cambiar de país. Es despedirte de la vida que conocías, de personas que eran refugio, de rutinas que te sostenían y de versiones tuyas que ya no existen. En este episodio hablo del duelo migratorio desde un lugar íntimo: desde la experiencia de amar a distancia, de llegar a un nuevo país creyendo que lo más difícil ya había pasado, y de descubrir que el verdadero impacto no siempre se nota al inicio. A veces aparece en la culpa por estar triste cuando “todo debería estar bien”, en el miedo, en la sensación de no pertenecer del todo a ningún lugar, y en ese vacío que ninguna videollamada logra llenar. También hablo de cómo migrar mueve el sistema nervioso, tensiona los vínculos y transforma las relaciones de pareja. De lo fácil que es ponerle al otro la tarea de llenarlo todo, de cómo el cuerpo empieza a pasar factura cuando el duelo no se nombra, y de lo necesario que es arraigarse para poder sanar. Este episodio es una invitación a validar lo que duele, a dejar de exigirte gratitud constante, y a entender que no estás rota ni fallando: estás atravesando uno de los duelos más complejos que existen. Migrar duele, sí… pero también revela una fuerza que muchas veces no sabías que tenías.