Contigo no
Sobre este episodio
Se me pinchó la rueda del carro y le encontré cuatro cosas buenas. Cuando me equivoco yo, no encuentro ni una. Hoy hablamos de cómo nos hablamos cuando nos equivocamos: por qué tu cerebro se cree lo que le repites, el "tengo que" y el "debo", y cómo reformular esa primera reacción sin culparte. La gente se puede equivocar. No tenemos que ser siempre perfectas. Y si nadie te lo ha dicho, te lo digo yo: perdónate, date permiso de equivocarte. Nos escuchamos en el próximo episodio.