Dar fruto que permanezca.
Sobre este episodio
Dar fruto que permanezca no se trata de producir más, ni de vivir acelerados, ni de demostrar nada a nadie. Se trata de permitir que nuestra vida se convierta en un espacio donde el amor, la bondad, la paz y la esperanza puedan echar raíces profundas. Frutos que no dependen de la temporada, ni del clima emocional, ni de los aplausos externos, sino de una conexión interior que nos sostiene incluso en los días difíciles. Frutos que nacen de un corazón que ha aprendido a escuchar, a esperar, a confiar, a amar sin prisa y sin condiciones. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.