Orar creyendo que recibirás.
Sobre este episodio
Orar creyendo que recibirás es entrar en un espacio donde la esperanza se vuelve más fuerte que el miedo. Es permitir que la oración no sea solo palabras, sino un acto profundo de entrega, de descanso, de confianza. Es reconocer que no tenemos el control, pero sí tenemos un Padre que nos ama, que nos acompaña, que nos sostiene. La oración no cambia solo lo que pedimos; cambia nuestro interior, nos alinea con la voluntad de Dios, nos enseña a esperar con paz, nos invita a soltar lo que pesa y a abrir las manos para recibir lo que Él sabe que necesitamos. La fe que ora no exige; confía. No presiona; descansa. No desespera; espera. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.