Todo es de ustedes, ustedes de Cristo y Cristo de Dios
Sobre este episodio
Dios ha confiado al hombre el dominio de este mundo, pero no para que nos llenemos de orgullo y nos alejemos de Él, nos vuelve a recordar que todo es nuestro, pero que nosotros somos de Cristo y Cristo es de Dios, ¡Unámonos a Él!