Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí
Sobre este episodio
San Pablo nos exhorta a no olvidar lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo Jesús, que fue crucificado, muerto y sepultado y que resucitó de entre los muertos para que trabajemos de modo que la gracia que hemos recibido no se frustre en nosotros