Coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo
Sobre este episodio
San Pablo nos da a conocer una tremenda noticia, nosotros que no pertenecíamos al pueblo de Dios, ahora por la gracia a él confiada nos han hecho coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, ¡Qué gran bendición!