Un corazón quebrantado y humillado, Tú, Dios mío, no lo desprecias
Sobre este episodio
Dios rico en misericordia se acerca para borrar nuestras culpas, lavar nuestros delitos y limpiarnos de nuestros pecados, nos pide que nos acerquemos nosotros con un espíritu quebrantado y un corazón contrito y humillado