Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud.
Sobre este episodio
Dios que no hace acepción de personas ha derramado su Espíritu Santo sobre nosotros, nos ha purificado por medio de la fe y por gracia nos ha salvado en Cristo Jesús, para que le demos a Él el primer lugar en nuestras vidas y no hagamos de los demás objetos ni que nos creamos dueños de la vida