Les ruego que anden como pide la vocación a la que han sido convocados.
Sobre este episodio
Dios nuestro padre en Cristo Jesús nos ha dado la victoria sobre la muerte y todo mal, nos ha incorporado en Él para que andemos conforme a la vocación que hemos recibido y así contribuir al perfeccionamiento de su cuerpo en el mundo y lleguemos a disfrutar de su vida eterna.