Diariamente pesa sobre mí la preocupación por todas las comunidades cristianas
Sobre este episodio
El valor de nuestras vidas no se mide por los títulos que tengamos sino por la pasión con la que vivimos el evangelio y le damos a conocer aún en medio de las dificultades, unido a la preocupación fraterna por todos y cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo.