He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe
Sobre este episodio
Al celebrar a San Pedro y San Pablo, se nos recuerda que el encuentro con Jesús transforma la vida de tal manera que ya no nos podemos quedar sólo nosotros con esta experiencia y hay que compartirla, y esto exige la donación de la propia vida hasta el sacrificio con la certeza de que Dios nos acompaña y dará en herencia la vida eterna