Me alegro de las debilidades, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte
Sobre este episodio
El Señor Dios misericordioso nos vuelve a mostrar su interés por nosotros y su fidelidad a la Alianza, su providencia infinita, nos recuerda que su Gracia nos basta y que desea ser habitar entre nosotros, seamos pues dóciles a su voz, esperemos en Él, dependamos de Él y creámosle a Él.