Para salvación me envió Dios delante de vosotros
Sobre este episodio
Nuestras vidas son importantes para Dios y para la humanidad, puesto que Dios nos ha enviado para propiciar salvación a otros y nos invita a una entrega generosa, a tomar en serio nuestras acciones como camino de salvación, no poner nuestra confianza en nuestras propias fuerzas y estar dispuestos a perdonar, no determinando nuestra misión por lo que hagan los demás sino por una respuesta de misericordia al Señor Misericordioso.