Dios no nos ha llamado a una vida impura sino santa
Sobre este episodio
La bendición de Dios sobre nuestras vidas nos hace participes de su Santidad por la cual podemos ser felices, para ello es necesario vivir con moderación, con dominio sobre nosotros mismos por medio de la templanza, la fortaleza, la justicia y la prudencia; así ejercitamos nuestra vida en santidad y damos testimonio del amor de Dios.