En la balanza de la justicia divina no se pesa la cantidad de los dones, sino el peso del corazón
Sobre este episodio
Cristo nuestro Señor, nos muestra cómo ha de ser nuestra entrega: total confiada y llena de alegría, pues, en medio de nuestras necesidades, Dios siempre será providente cuando nosotros somos generosos y somos capaces de darnos a nosotros mismos.