Él no olvida jamás al pobre ni la esperanza del humilde perecerá
Sobre este episodio
Nuestro Señor Dios es padre y es fiel a su designio de salvación que, en Cristo Jesús se realiza, podemos esperar confiados la victoria de nuestro Dios en nuestras vidas porque Él no nos abandona, no se olvida del pobre y el humilde no perecerá si se confía plenamente a Él, se nos invita Hoy entonces a ser fieles y a esperar confiadamente en Dios nuestro padre.