Cuando veas mis acciones en medio de ti santificarás mi nombre
Sobre este episodio
Desear que el nombre de Dios sea santificado es reconocer que nuestro futuro está en sus manos, que vivimos sostenidos por unas manos más fuertes que las nuestras. Y que, por eso, es posible vivir con esperanza, sabiendo que Dios tiene la última palabra y que él es más fuerte que todos nuestros miedos y, sobre todo, que todos nuestros errores y maldades.