Como elegidos de Dios santos y amados vivamos como la Sagrada familia
Sobre este episodio
Vistámonos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevémonos mutuamente y perdonémonos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor nos ha perdonado: hagamos nosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.