Jesús se revela y hemos de adorarle abrir nuestros cofres y le ofrecierle nuestros dones
Sobre este episodio
Dios, en su infinita misericordia, ha salido de sí mismo enviándonos por amor a su Hijo, nuestro señor Jesucristo, y se revela a todos no solo al pueblo judío, sino también, a cada uno de nosotros y hace resplandecer su luz sobre nuestras vidas, nos atrae hacia Él y nos impulsa a encontrar en en Él, el sentido de nuestra vida; debemos pues ponernos en marcha, ir tras Él, ofrecerle adoración como a Dios, reconocerlo como el Dios encarnado y saber que se sacrifica por nosotros para que vivamos en santidad y justicia todos los días de nuestra vida