No amemos de palabra y de boca sino de verdad y con obras
Sobre este episodio
Hoy se nos recuerda que, no nos sorprenda, hermanos, que el mundo nos odie; nosotros hemos pasado de la muerte a la vida: lo sabemos porque amamos a los hermanos. El que odia a su hermano es un homicida. En esto hemos conocido el amor: en que Él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos.