Cuando esto corruptible se vista de incorrupción podremos decir ¿dónde está muerte tu aguijón?
Sobre este episodio
Jesucristo ha resucitado y ha dado muerte a la muerte. Su Victoria a quitado el poder del aguijón del pecado qué nos envenenaba, nos corresponde a nosotros transformar lo corruptible de nuestra vida en incorrupción uniéndonos a Cristo en su resurrección, apartándonos del pecado y siendo agradecidos en todo momento por la gracia recibida.