Ahí viene el de los sueños, vamos a matarlo
Sobre este episodio
El infinito amor de Dios nos manda bendiciones constantemente, sin embargo, nuestro egoísmo nos hace cerrarnos a las gracias de Dios y queremos luego apropiarnos de los bienes que Dios nos da. Este es un tiempo en dónde debemos reflexionar y romper con esas cadenas que nos atan del egoísmo, de la envidia, de maquinar el mal, abrámonos a la gracia que Dios nos da y volvámonos de corazón a su Hijo Jesús