Yo cambiaré la suerte de las tiendas de Jacob
Sobre este episodio
Ante la gravedad del pecado, nos damos cuenta que por nosotros mismos no podemos salvarnos; que el pecado trae consecuencias nefastas y que, necesitamos un Salvador. Dios ofrece una liberación total en Cristo Jesús, para restaurar la alianza y volvernos a la plena comunión, llenarnos de alegría y nos ofrece ser nuestro Dios si nosotros somos su pueblo.