Restaura el Señor la dignidad de Jacob y de Israel
Sobre este episodio
Qué hermosos los pies del mensajero que anuncia la paz, el Señor Dios, restaura a su pueblo; nos hace ver que la opresión del malvado no dura para siempre, que Dios no se olvida de sus hijos y que interviene a su favor para salvarlo para restaurarlo.