Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria
Sobre este episodio
La gloria de Dios, su grandeza, su majestad, nos llenan de asombro, de alegría y nos presentan nuestra pequeñez ante la grandeza de Dios y nos mueven a, proclamar sus maravillas, a estallar en gritos de alabanza, a servirle con entrega total de nuestro ser