La comunión se fortalece orando unos por otros y en la fidelidad cotidiana
Sobre este episodio
Paz y alegría … en Jesús, José y María. Este jueves, San Pablo nos habla desde la Primera a los Tesalonicenses: su consuelo nace de la fe firme de la comunidad. No basta enseñar: también hay que dejarse sostener. ¿Quién ha sido consuelo espiritual para ti? ¿Has orado por ellos como signo de comunión? El lema nos guía: “No basta con haberlo conocido: hay que vivir en comunión con Él.” Y esa comunión se expresa en el amor que intercede, en el vínculo que permanece, en la oración que une.