Lágrimas de un Rey: El Corazón que no Odia
Sobre este episodio
Durante la semana hemos visto manos que lanzan piedras a gigantes y manos que perdonan en cuevas oscuras. Hoy, bajo nuestro lema "He aquí el Cordero" , veremos una mano que se alza no para celebrar la muerte del enemigo, sino para llorarla. ¿Puede una Iglesia Cristocéntrica alegrarse de la caída de los poderosos, o está llamada a algo más noble? Hoy aprendemos a mirar la muerte con los ojos del Cordero.»