No construyas tú; deja que Él construya
Sobre este episodio
La Palabra de Dios hoy nos lleva al Rey David con un mensaje que sacude nuestros planes. David, con toda su buena intención, dice: "Voy a construirle una casa a Dios". Y Dios le responde: "¡Alto ahí! No eres tú quien me hará una casa a mí; soy Yo quien te hará una casa a ti". En una Iglesia Cristocéntrica , a veces soltamos las redes (nuestro símbolo) para agarrar ladrillos y construir "nuestros" proyectos religiosos, olvidando que el Arquitecto es Él.