El Rostro de la Vergüenza y la Nube de la Misericordia
Sobre este episodio
Ayer veíamos a los apóstoles con miedo ante la Gloria. Hoy, Daniel nos enseña que la única forma de entrar en esa "Nube Luminosa" sin morir, es reconociendo nuestra pequeñez. En una Iglesia Testimonial (como nos enseña San José este mes), el primer testimonio no es decir "soy bueno", sino decir "soy un pecador perdonado.