El pan que abre los ojos: Emaús y la Eucaristía
Sobre este episodio
Hoy vivimos Miércoles de la Octava de Pascua : la Iglesia sigue desgranando el mismo misterio pascual como una luz que no se apaga, hasta que el corazón aprenda a reconocer al Resucitado en lo concreto. El Evangelio de este día nos presenta a dos discípulos que caminan hacia Emaús con el paso cansado de quien ya no espera. Y, sin embargo, el Resucitado se acerca “en medio del camino”, les escucha, y les conduce desde la tristeza hasta el reconocimiento. Su nombre no se aprende primero por la teoría, sino por un encuentro: “lo reconocieron al partir el pan”