Sean santos como Yo soy santo, la santidad como estilo de vida
Sobre este episodio
Ayer contemplamos a María en oración perseverante. Hoy, la Iglesia nos lleva a una dimensión central del Evangelio: la llamada a la santidad . No es una idea decorativa; es un camino real para gente real, también cuando cuesta. San Pedro escribe a comunidades que atraviesan cansancio y persecución. Les recuerda que su fe no nació de improvisación: estaba anunciada desde los profetas . Y entonces lanza una consecuencia directa: si Dios es santo, su pueblo debe tender a la santidad.