Tanto amó Dios al mundo. El corazón del amor divino revelado y compartido
Sobre este episodio
Hoy la liturgia nos coloca ante el centro de nuestra fe: Dios es Trinidad , y la Trinidad no es una fórmula fría, sino la revelación de que Dios es amor . Hace una semana celebrábamos Pentecostés; el Espíritu Santo descendía sobre la Iglesia y la llenaba de vida. Hoy ese mismo Espíritu nos conduce al corazón del misterio: el Padre que ama, el Hijo que se entrega y el Espíritu que nos une a ese amor.