Hijos de la consolación, omo Bernabé. Un corazón que anima, descubre y envía.
Sobre este episodio
Hoy la Iglesia nos invita a mirar a un santo que no escribió cartas, no fundó monasterios, no fue mártir en el sentido sangriento. Pero sin él, Pablo quizás nunca habría sido el Apóstol de los gentiles. Se llamaba Bernabé , que significa «hijo de la consolación» (Hch 4,36). Él ve la gracia de Dios, se alegra, y en lugar de controlar, anima.