La infidelidad tiene consecuencias
Sobre este episodio
La Palabra de Dios hoy presenta un capítulo oscuro de la historia de Judá. El rey Joaquín, apenas iniciado su reinado, se rinde a Nabucodonosor. El templo es saqueado, el rey y los nobles son deportados a Babilonia. La gloria de Jerusalén se desvanece. Es el exilio del año 597 a.C. El texto es breve, pero su mensaje es rotundo: la infidelidad tiene consecuencias. Dios había advertido a su pueblo, pero ellos no escucharon. El lema de la semana — «No temáis, valéis más que muchos gorriones» — nos recuerda que, incluso en el juicio, la misericordia de Dios permanece. El exilio no es el final; es un nuevo comienzo.