Clama al Señor con toda el alma, deja correr a torrentes tus lagrimas
Sobre este episodio
El libro de las Lamentaciones, que hoy leemos, nos ofrece la voz del pueblo en el exilio. Es un grito de dolor y esperanza: «El Señor hizo lo que había dispuesto; ha cumplido su amenaza. Mira, Señor, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido» (Lam 2,17). Pero también una llamada a la conversión: «Levanta tu clamor hacia el Señor» (Lam 2,19).