Cuando abunda el fruto, ¿se agranda el corazón… o la mentira?
Sobre este episodio
Hoy, la Escritura abre con una paradoja que incomoda: Israel “rinde fruto”, se ve prosperidad… y sin embargo Oseas denuncia que el corazón es falso . Oseas compara a Israel con una viña que produce: a medida que crece el fruto, crecen también las “señales religiosas” externas: altares, pilares. Pero el profeta no se detiene en lo visible; va al centro: “su corazón es falso” . Y por eso, el juicio toca lo construido: “el Señor destruirá sus altares” y “romperá sus pilares”