Primero deja que Cristo transforme tu mirada
Sobre este episodio
Hoy Jesús te invita a revisar tu manera de mirar a los demás. Nos habla del ciego que pretende guiar a otro ciego y del discípulo que quiere quitar una pequeña mota del ojo de suhermano, sin reconocer la viga que lleva en el suyo. Jesús no está prohibiendo toda corrección. Te está enseñando que, antes de ayudar a otra persona, necesitas permitir que Dios ilumine y sane tu propio corazón. San Pablo, por su parte, muestra que su libertad está al servicio del Evangelio. Aunque es libre, decide hacerse servidor de todos para acercar a más personas a Cristo. Hoy meditarás en tres ideas: Una mirada limpia comienza con la conversión personal. La libertad madura se convierte en servicio. La disciplina del discípulo busca una meta eterna.