La generosidad de Dios vence la envidia del corazón
Sobre este episodio
El profeta nos invita: «Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca. Que el malvado abandone su camino… que regrese al Señor, y él tendrá piedad». La gratuidad de Dios no es una injusticia: es la oportunidad de salvación para todos, incluso para los que llegan al final del día. San Pablo, en la segunda lectura, nos muestra su corazón: «Para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia». Su vida entera es un servicio a la viña del Señor, sin cálculos de recompensa, porque sabe que el mayor premio es Cristo mismo. El lema de este episodio es: «La generosidad de Dios vence la envidia del corazón».