De Viena 1988 a Palermo 2000: Modelado de Delitos Precedentes
Sobre este episodio
¡Hola! Me encantaría saber qué piensas, envíame un mensaje de voz. La Convención de Viena de 1988 es la piedra angular del PLD moderno. Por primera vez en la historia del derecho internacional, la ONU obligó a los Estados a criminalizar la conversión, transferencia y encubrimiento de activos derivados del tráfico ilícito de drogas. Su enfoque original fue estrictamente antinarcóticos. Doce años después, la Convención de Palermo del año 2000 reconoció que el crimen moderno opera como corporaciones transnacionales diversificadas. Palermo amplió el catálogo de delitos precedentes a cualquier conducta grave cometida por delincuencia organizada. En términos cuantitativos, esta reforma multiplicó exponencialmente el volumen de transacciones monitoreadas, obligando a los países a implementar análisis estadísticos de series de flujos y herramientas de detección algorítmica como la Ley de Benford para procesar millones de operaciones transfronterizas diarias. Viena 1988 = Narcotráfico | Palermo 2000 = Delincuencia Organizada Transnacional. Viena inició el combate; Palermo lo globalizó. Ambos tratados son la base obligatoria de las Recomendaciones 3 y 36 del GAFI.