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🎙️ DILLA Barcelona, la tienda de discos detrás de Jazztrònica Festival

· 38 min

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Sobre este episodio

Cruzamos las fronteras con el Record Storey y nos movemos a Barcelona, donde vivo. Quería empezar con DILLA por su rollo musical - hip hop, jazz, soul, pero sobre todo porque es mucho más que una tienda. Es un sitio donde puedes relajarte y tomar algo entre un crate y otro. Además, organizan DJ sets y talleres musicales, enseñando a la gente sobre la producción y creando comunidad.Pere Manresa, el dueño, es una institución en el mundo musical de Barcelona. DJ con más de 30 años de experiencia y organizador del festival Jazztrónica, ha traído a la capital catalana a artistas como Yasiin Bey (Mos Def), Jeff Mills, Roy Ayers, Brian Jackson, Karriem Riggins o J.Rocc.J Dilla, la inspiración detrás del nombre de la tienda, es uno de los productores más influyentes de la historia. En sus 32 años de vida, que acabaron prematuramente por una enfermedad, J Dilla creó algunos de los beats más característicos para gigantes del rap como A Tribe Called Quest, Common, Slum Village, Erykah Badu y De La Soul. Su influencia se extendió también al mainstream: creó remixes y temas para Janet Jackson, D’Angelo y Busta Rhymes. Como explica su madre en el Rap Verified documental , empezó a pinchar discos en el parque cuando tenía 2 años y acabó en la cama del hospital, creando hasta los últimos días de su vida su disco final, Donuts.Como me explicó Pere, el nombre vino porque buscaban algo que sonara igual en la mayoría de idiomas. DILLA no solo encaja perfectamente con la filosofía de una tienda de discos; también es una referencia menos obvia que nombres como 2Pac o Biggie, y mucho más fácil de pronunciar para un español que Ghostface Killah o Black Thought. Pero mejor que os lo cuente él mismo. Hablamos sobre la historia de DILLA, el festival Jazztrónica, la escena musical barcelonesa de los 90 y las influencias que han marcado su forma de entender la música. Quería empezar hablando un poco de tu historia personal con la música. Mi historia personal con la música viene de una profesión. De pequeño escuchaba muchos tipos de música y poco a poco empecé a interesarme por el mundo del DJ. Practicaba en casa hasta que un día mi primo, que trabajaba en una discoteca, necesitaba un ayudante. Fui, lo probé y pensé: “esto es lo que quiero hacer”. Mientras estudiaba en la universidad compaginaba clases y trabajo, hasta que terminé la carrera y me metí de lleno en el mundo de la música. Empecé a pinchar en muchos sitios y supongo que no lo hacía mal porque no dejaban de llamarme. Terminé viajando por todo el mundo pinchando con vinilos. Hace unos 15 o 20 años empecé a cansarme de la vida nocturna. Al principio era como que te pagaran por salir de fiesta, pero acabé harto de vivir de madrugada, trabajar festivos y tener un horario completamente distinto al de los demás. Entonces empecé a buscar una manera de seguir vinculado a la música durante el día, y el vinilo apareció como esa alternativa. ¿Cómo empezó tu película dentro del mundo del vinilo? Conocía muchos vinilos, artistas y sellos de primera mano, así que empecé colaborando con tiendas de amigos vendiendo discos en discotecas. En aquella época existían los maleteros . Como muchos DJs tenían fama de no madrugar, cuando llegaban las novedades de la semana cargábamos una maleta llena de discos y nos recorríamos las discotecas justo cuando abrían, entre las doce y las tres de la mañana. Era literalmente llevar la tienda al DJ: si él no iba a la tienda porque estaba durmiendo, la tienda iba a él. Escuchaban los discos allí mismo, en la cabina, y compraban sin tener que moverse del club. Después monté mi propia tienda con un amigo, especializada en música de importación, sobre todo música de baile que aquí todavía no llegaba. Cada quince días subíamos a Londres, bajábamos con varias maletas llenas de discos, los vendíamos y volvíamos a empezar. Luego llegó el CD y el vinilo cayó en picado. Yo no quise seguir ese camino y decidí centrarme en conciertos, giras, producción y logística, algo que ya conocía bien después de tantos años trabajando en la noche. ¿Qué te hizo volver al mundo de las tiendas de discos? Hace unos cinco años cogimos un local en la calle Borrell, delante del Mercat de Sant Antoni. Yo todavía conservaba cajas de vinilos de la antigua tienda guardadas en un almacén y pensé: “aunque sea para quitármelos de encima, los pongo en el escaparate y listo”. Pero la sorpresa fue que el vinilo estaba volviendo. No solo se vendía lo que tenía guardado desde hacía años, sino que la gente empezaba a pedirme más cosas: más funk, más hip hop, discos concretos. Ahí vi que quizás podía volver a funcionar. Nosotros seguíamos con conciertos y eventos, pero poco a poco empezamos a comprar más discos. La oficina iba cada vez más hacia atrás y la tienda cada vez ocupaba más espacio, hasta que prácticamente se convirtió en una tienda de discos con la oficina en la trastienda. Como el local estaba en una zona muy transitada, veía que la gente se quedaba horas mirando discos y pensé: “¿por qué no servir también cafés o cervezas?”. Entonces conseguimos una licencia de espacio cultural y empezamos a hacer sesiones de DJs y pequeños eventos musicales por las tardes. Al final el espacio se nos quedó pequeño y en Navidad decidimos mudarnos aquí. ¿Y cómo encontrasteis este local? Este local era una antigua escuela de música, está insonorizado y tiene tres plantas, así que encajaba perfectamente con la idea que teníamos. Ahora estamos preparando el sótano como un espacio polivalente para unas 200 personas, con un pequeño escenario para conciertos y actuaciones, siempre intentando mantenernos fieles a los estilos de la tienda. La idea no es abrirnos a todo y hacer cualquier cosa, sino completar el círculo del proyecto. Yo empecé siendo DJ y mira dónde hemos acabado, así que nunca sabes dónde puede terminar esto. Pero prefiero hacer lo que conozco y lo que realmente me gusta. Como no conozco el mundo del rock o de la música clásica, prefiero no fingir que sé de ello. ¿Cómo empezó tu conexión con este tipo de música? Todo empezó en un local donde trabajé y que después acabó siendo mío. En aquella época, en Barcelona no existían clubs especializados como en Londres. Aquí un DJ ponía de todo: funk, house, disco, lentas, incluso música española. No había una cultura de escenas tan definida. La zona del Paral·lel ya tenía cierta conexión con la música negra gracias a salas como Studio 54 , una de las pocas franquicias europeas del mítico club neoyorquino, donde empezaban a llegar discos importados de Estados Unidos. Pero aun así, casi todo seguía siendo una mezcla de estilos. Yo trabajaba en diferentes discotecas hasta que me llamaron para pinchar en un after hours muy distinto a lo habitual. Todos los afters eran de música electrónica, pero este estaba centrado en música negra, hip hop, soul y R&B. La gente venía después del trabajo, no para seguir destruyéndose, sino para relajarse un poco antes de irse a casa. ¿Cómo empezó a crecer esta escena en Barcelona? Como entonces no había internet y esta música apenas llegaba aquí, se creó una comunidad muy especial alrededor de ese sitio. Venían bailarines, DJs y gente de otros clubs que escuchaban allí la música que realmente les gustaba, aunque no pudieran ponerla en sus locales. Aquello me impactó muchísimo. Me metí de lleno en esa escena y decidí que quería dedicarme exclusivamente a esa línea musical. Poco después, un promotor que frecuentaba aquel after me propuso abrir un club centrado en ese sonido. Ese local terminó siendo el Jamboree. Durante los primeros años estaba lleno cada noche, prácticamente sold out todos los días durante dos o tres años. Ayudó a que empezaran a aparecer más bares y clubs dedicados al hip hop, el R&B y la música negra en Barcelona. Ahí fue cuando la escena empezó realmente a crecer. ¿Cómo influye tu gusto musical en la filosofía de la tienda? Al final el trabajo ocupa una gran parte de tu vida, así que siempre he pensado que, si puedes dedicarte a algo que realmente te gust… This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit digginit.substack.com

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