No tienes que dejar de sentir para poder sanar
Sobre este episodio
Cuando una relación termina, no pierdes solamente a una persona: también pierdes rutinas, planes, expectativas y una vida que imaginabas. Por eso duele, incluso cuando sabes que terminar era lo correcto. Totalmente, hay que respetar el duelo, pero sin romantizar el sufrimiento eterno. Cada quien tiene su ritmo, cero dudas, pero si el dolor te impide volver a dormir, trabajar o vivir, hay que mirar qué está pasando. Y recuerda algo: esa relación terminó, pero tu capacidad de amar sigue siendo tuya. Sepa que eso nadie te lo puede quitar. Si conoces a alguien atravesando una ruptura, envíale este episodio. A veces acompañar también es saber qué decir y qué no decir.