Francisco Ruiz (Entradium · EmprendeMelón) · 2.ª parte: «si quieres ganar dinero, no innoves» — y el problema no es de tiempo, es de energía
Sobre este episodio
Segunda parte del programa del lunes 22 de enero de 2024, al volver de la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con Francisco Ruiz, fundador y consejero delegado de Entradium y mentor de emprendedores en EmprendeMelón. Es la media hora de los consejos incómodos: por qué no conviene innovar si lo que quieres es ganar dinero, cuál es el único error que no perdona, y por qué un correo diario funciona. Las cifras y las opiniones son del invitado, no del programa, y nada de esto es una recomendación de inversión. DE QUÉ SE HABLÓ LA PROPUESTA DE VALOR, DEFINIDA EN UNA LÍNEA QUE SE PUEDE USAR MAÑANA. «Es la razón por la que te compran a ti y no a otro.» Y lo que descarta: «normalmente, si te compran a ti no es porque seas el más innovador ni el más tecnológico, porque la gente compra lo que ya sabe que tiene que comprar». Y AQUÍ VIENE LA FRASE QUE DA TÍTULO A LA FICHA, Y VA EN SERIO. «La innovación, dejémosla a Google, a Facebook, a las grandes empresas.» Su razonamiento no es pereza intelectual, es contabilidad: si innovas, tu primer trabajo es educar al mercado, y eso lo pagas tú. Lo compara con su propia experiencia: con TiniTien tenía doble tarea —«primero explicar a mi potencial cliente lo que yo hacía, y luego convencerle de que lo hiciera conmigo»—, mientras que con Entradium entró a un mercado establecido y su mensaje comercial era de una frase: «lo que ya haces con otro, hazlo conmigo más barato». Su consejo literal para quien empieza con pocos recursos: «no innoves; coge algo que ya existe, cámbialo un poquito y di: conmigo se hace más barato». Y el remate, que es el que escuece: «a mí me da igual la innovación; yo lo que quiero es ganar dinero cuando hago negocio. Si quieres innovar por hobby, innova, igual que haces puzles o maquetas; pero si quieres ganar dinero, no innoves. Y luego, cuando ya tengas el negocio establecido, dedicas recursos a innovar si quieres.» Y LO MEJOR ES QUE ÉL HA HECHO LO QUE PREDICA. Lo señala Carlos: Entradium no inventó el precio bajo, lo trajo. En el mercado estadounidense ya se cobraban comisiones del 1, 2 o 3 % cuando en España seguía el 10, 12 o 15 %. Y el plan de expansión es exactamente el mismo movimiento otra vez: Alemania, Italia, Irlanda, «donde se está cobrando ahora ese 10, 12, 15 que se cobraba en España». Zona euro, además, por simplificar las pasarelas de pago: «como soy muy vago, buscamos lo más fácil, lo que dé antes rentabilidad». Y su posición sobre adoptar tecnología nueva, dicha sin complejos: «yo lo que digo es que yo no sea el primero. Mejor ser el segundo, el tercero o el cuarto. Ojalá algún competidor mío esté apostando muy fuerte por la blockchain: cuando haya hecho el esfuerzo grande de innovación y de evangelización, y yo vea que el mercado la demanda, llegaré, le copiaré, le daré un toquecito mío y lo ofreceré yo.» CUÁNTOS EMPRENDEDORES LE HAN TRAÍDO UNA IDEA CRIPTO: NINGUNO. Y su explicación es un baño de realidad para cualquiera que viva dentro del sector: «el cripto es otro sector más, muy pequeño comparado con todo lo demás. Hay mucha gente que no lo usa todavía ni siquiera a nivel personal como para hacerlo a nivel negocio.» EL ÚNICO ERROR QUE NO PERDONA, Y NO ES EQUIVOCARSE. Dice que los errores no son malos y que no le gusta penalizarlos, «porque si no, no mejoras». El error de verdad es no intentarlo: no empezar. Lo que ve una y otra vez: querer tener controlado lo que no depende de ti, «qué va a pasar dentro de tres años», conocer a todos los competidores, tener el producto perfecto, el logo perfecto, la web perfecta. «Hay mucha parálisis por análisis y mucho síndrome del impostor. Déjate de historias y ponte a hacer cosas. Sal de casa.» LA METÁFORA DE LOS CALZONCILLOS, QUE SU DIRECTOR DE INSTITUTO SIGUE USANDO. Volvía a dar charlas a los chavales que salían del instituto y les decía: «vais a salir fuera y vais a ver que si tiráis los calzoncillos en la habitación, al día siguiente no están limpios; los tenéis que lavar vosotros, meter la lavadora, tenderlos y guardarlos». Y la conclusión: «este es el mundo real, y no sé en qué momento hemos determinado que emprender es diferente al mundo real». CONTRA EL MITO DE LA CLARIDAD RETROSPECTIVA. Lo que no acepta es que le digan que él lo tenía claro: «¿qué claro iba a tener yo, cuando con veinte años me creo una agencia de marketing online o monto una cosa que ni existía? ¿Cómo iba a tener yo mi hoja de ruta?». Y la cuenta que lo cierra todo: «como el 99,9 % de la gente no lo hace, tú solo por hacerlo ya estás en una posición dominante, ya estás por encima de mucha gente». De ahí, dice, sale la posibilidad de ganar dinero suficiente «y poder invertirlo en cualquier otra cosa, entre ellas cripto, y tener que protegerte del Estado con todo el dinero que tienes». Es la única vez en el programa que el negocio y la soberanía patrimonial se cruzan, y los cruza él. EL MODELO DE NEGOCIO FRENTE A LA PROPUESTA DE VALOR, QUE NO ES LO MISMO. Se declara «un enamorado de los modelos de negocio», y los distingue con claridad: la propuesta de valor es por qué te compran; el modelo de negocio es cómo hace dinero una empresa — ingresos, costes, a quién le vendes, qué más le vendes después, cada cuánto te pagan. Y se aplica el análisis a sí mismo con una humildad poco común: «uno de los éxitos de Entradium no es mi gestión sobre la empresa; es que el modelo de negocio elegido era bueno, y entonces las decisiones han sido más fáciles de tomar después». DE DÓNDE SACÓ EL CORREO DIARIO, Y ENLAZA CON OTRO PROGRAMA DE ESTA CASA. A través de su socio Luis Monge llegó al modelo de Isra Bravo —que había pasado por este mismo programa—, y les gustó porque es sencillo, llega a mucha gente y ataca la razón de fondo por la que se compra: la familiaridad. Su ejemplo es perfecto: «cuando entras a un bar y te apetece un refresco pides Coca-Cola, porque a lo largo del día has recibido igual cincuenta impactos de Coca-Cola aunque no lo sepas». Y lo traduce: el correo diario «te permite llevar a la máxima expresión la repetición», y da igual que la base de datos sea de mil o de diez mil. El efecto buscado es ser el primero que les viene a la cabeza: «no es que yo sea el mejor, pero en su cabeza soy el mejor porque se lo he repetido tantas veces — no el mensaje, sino yo mismo, mi presencia». Y EL DATO QUE DESMONTA LA OBSESIÓN CON LOS CANALES. El correo diario es su único canal de captación y comunicación para EmprendeMelón. «Yo no tengo canal de YouTube, ni TikTok, ni otras redes sociales.» LAS DOS CRÍTICAS QUE LE HACEN, CONTESTADAS. La primera, que el correo diario «es más viejo que la tos»: «a mí eso no me parece una crítica, sino un elogio a favor. Voy a usar las cosas que ya están funcionando. Y hay veces que no sé por qué funcionan: úsala igualmente.» La segunda, que da la brasa: no la comparte, y responde con método en vez de con opinión. «Una cosa es copiar y otra cosa es plagiar; si tengo que dar crédito de lo que copio, le doy crédito.» Y la reformulación que vale para cualquiera: «no digas esto no es para mí, sino cómo puedo hacer que esto me funcione a mí. Pruébalo, y si no te funciona, lo descartas. No pierdas fuerza y energía criticando.» LA OTRA FRASE DEL TÍTULO, Y ES LA QUE MÁS GENTE NECESITA OÍR. Le preguntan mucho de dónde saca tiempo para llevar Entradium y EmprendeMelón. Su respuesta: «esto va más sobre energía que sobre tiempo. A mí me pones una hora a trabajar para otro y igual tengo que salir de esa habitación en el minuto dos. En cambio, cuando haces algo para ti, que crece, y encima la gente te da las gracias, eso te da una motivación y una fuerza que es lo que necesitas. El problema que tienes casi seguro no es de tiempo, sino de energía.» POR QUÉ CASI NADIE HACE ESTO, Y SU RESPUESTA ES MEJOR QUE LA PREGUNTA. Carlos le pregunta por qué los exchanges de criptomonedas no usan esta estrategia. Y le corrige el encuadre: no es que unos pocos sectores no lo hagan, «es que solo lo están haciendo unos pocos, y por eso sigue habiendo mucha oportunidad de mercado». Y señala la trampa de vivir dentro del propio nicho: «acabas estando en pequeñas burbujitas y te crees que todo el mundo consume newsletters de este tipo, y es mentira». Pone ejemplos de su propio sector: los festivales podrían hacerlo y no lo hacen. Y responde a la queja de la saturación: «no estamos saturados; estamos solo en el inicio». LA IMAGEN CON LA QUE SE QUEDA UNO: LA FÓRMULA 1. «Toda empresa grande tiene un departamento que se dedica a ver qué hace la competencia para intentar copiarle. Esto lo hace la Fórmula 1: han levantado el coche y están mirando por debajo. Eso es lo que te estoy pidiendo que hagas: que mires el coche de la competencia, que si puedes hables con sus ingenieros, y que lo traigas a lo tuyo.» Y su método de selección, que es la mitad del trabajo: «a mí me gusta localizar gente a la que le va bien; a la que le va mal la dejo de lado. A la que le va bien, intentar entender por qué, incluso hablar con ellos — la gente se cree que no se puede hablar con ellos: habla con ellos, escríbeles, escucha sus entrevistas.» EL MENSAJE FINAL. «Inténtalo, deja de quejarte. Que las trabas te las pongan otros, no te las pongas tú mismo.» Y lo que reivindica no es el dinero: «lo que he crecido a nivel personal gracias al emprendimiento no lo habría conseguido sin ello. Y como ese crecimiento solo lo va a buscar un 0,01 %, solo por buscarlo ya vas a estar por encima.» EL CRIPTOENIGMA, RESUELTO Cuántas direcciones de bitcoin tienen almacenado más del equivalente a un dólar. Respuesta del programa, a fecha de 20 de enero de 2024: un dólar eran entonces 0,000023 bitcoins, y el número de direcciones por encima de esa cantidad superaba los 45 millones. «Es una cifra mucho más alta de la que yo me imaginaba», reconoce Carlos. Y el segundo dato: las direcciones con más de 10.000 dólares en bitcoins superaban los 2,6 millones. Una precisión que conviene hacer, porque en antena se dice «personas»: se trata de direcciones, y una persona puede tener muchas direcciones, igual que una sola dirección puede pertenecer a muchas personas. EL CRIPTOCONSEJO Invierte en proyectos de criptomonedas que no solo sean rentables, sino que además tengan un propósito o una misión que te apasione, ya sea en términos de innovación o de impacto social — haciendo siempre tu propia investigación. ENLACES DEL INVITADO EmprendeMelón, de Francisco Ruiz: https://emprendemelon.com (nota: el correo diario del que se habla en este programa está hoy pausado; la web sigue activa) Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.