Conducidos por la presencia del Señor
Sobre este episodio
Cuando nos dejamos guiar por el espíritu santo, suceden grandes maravillas. Por eso en el libro de los hechos hay un avivamiento tremendo. Porque estaban guiados por el espíritu . No estaban conducidos por decisiones democráticas o logística, o por capacidades personales. Todo lo dejaban a la guía del espíritu santo. Para eso debemos confiar totalmente en lo que hace Dios, aprender a depender de su guía. Soltar el control y dejárselo a Dios por fe.