Día 15 | María en mi abandono
Sobre este episodio
El corazón se cansa cuando intenta controlar lo que solo Dios puede sostener. Después de un dolor, muchas veces desarrollamos una estrategia: controlarlo todo, para no volver a sentirnos vulnerables. Pero el control tiene un límite. Y el alma termina agotada. El abandono cristiano no es resignación. Es un acto de fe. Es reconocer que Dios sigue obrando incluso cuando no vemos todo el proceso.María no tenía control sobre el plan de Dios. Tenía algo más profundo: comunión con Él. Por eso su corazón podía permanecer en paz dentro del misterio.