18. Cómo dejé de frenarme por miedo al qué dirán
Sobre este episodio
Durante años pensé que simplemente no era consistente. Que no le daba prioridad. Que lo veía como un hobby y por eso lo dejaba, lo retomaba y lo volvía a dejar. Pero con el tiempo entendí algo mucho más incómodo: no era falta de disciplina. Era pánico a fracasar. Porque cuando algo realmente te importa, el miedo a que no funcione puede hacerte racionalizar mil razones para no tomártelo en serio. En este episodio les comparto una reflexión muy personal sobre vergüenza, perfeccionismo, creación de contenido y el verdadero costo de tenerle miedo al fracaso: nunca darte la oportunidad real de intentarlo.