capítulo 14 El prometeísmo y sus críticos
Sobre este episodio
Brassier plantea que el prometeísmo es un proyecto de emancipación intelectual y material que desafía los dogmas de la finitud humana, afirmando que la única manera de afrontar el futuro es mediante un dominio racional, técnico y responsable sobre el entorno y sobre nuestra propia evolución.El texto de Ray Brassier (pág. 201) defiende el concepto de prometeísmo —la idea de que la humanidad puede y debe transformar el mundo y su propia naturaleza mediante la razón y la tecnología— frente a las críticas de quienes consideran que esta actitud es soberbia o peligrosa.Los puntos centrales de su argumento son: La defensa de la transformación racional: El autor sostiene que el prometeísmo no consiste en destruir el planeta de forma ciega, sino en asumir que ni la naturaleza ni la condición humana actual son realidades sagradas o intocables. Para Brassier, la especie humana tiene la capacidad legítima de utilizar la ciencia y la técnica para rediseñar su entorno y sus propios límites biológicos. Crítica al conservadurismo ecológico y teológico: Ataca los discursos políticos y filosóficos que exigen moderación basándose en el miedo a las consecuencias del progreso. Argumenta que la idea de que existe un "equilibrio natural" que los humanos no debemos alterar es un mito teológico encubierto, el cual condena a la humanidad a la resignación pasiva ante las catástrofes. El conocimiento frente al fatalismo: Explica que el verdadero prometeísmo exige una profunda responsabilidad cognitiva. No se trata de actuar de manera impulsiva, sino de desarrollar un conocimiento científico lo suficientemente avanzado como para predecir, modelar y corregir el impacto de nuestras acciones sobre los sistemas complejos del planeta. La razón como vector de libertad: La tesis central es que la libertad humana no consiste en adaptarse a las leyes ciegas de la biología o del mercado, sino en la capacidad colectiva de someter esas leyes a un propósito racional. El progreso técnico debe usarse para emancipar a la sociedad de las limitaciones materiales impuestas por la naturaleza.