Entrar es atacar: la unidad invisible en el Aikido
Sobre este episodio
Bienvenidos a un nuevo podcast. Ayer, en el dōjō, mientras repetíamos una y otra vez el mismo trabajo desde aihanmi katatedori, hubo un instante —breve, casi imperceptible— en el que algo encajó.No fue una técnica mejor ejecutada.No fue una corrección del sensei.No fue tampoco una comprensión intelectual.Fue una sensación.El agarre llegaba. La mano del compañero tomaba mi muñeca. Y en ese mismo instante, antes de pensar, antes de decidir, el cuerpo ya estaba entrando. No reaccionaba.Entraba Gracias por la escucha, un fuerte abrazo. Félix