Aprender a decir NO, y poner limites sanos.
Sobre este episodio
Decir “no”. Suena simple. Dos letras. Pero a veces pesa más que cualquier otra palabra. Durante mucho tiempo yo fui esa persona que siempre decía que sí. Sí a planes que no me emocionaban. Sí a favores que me agotaban. Sí a conversaciones que me incomodaban. Sí a situaciones que me hacían sentir pequeña. Y por fuera parecía que todo estaba bien.Pero por dentro… no. Por dentro me sentía cansada. Molesta.