El precio de no vender las acciones de Elektra
Sobre este episodio
Ricardo Salinas buscaba liquidez sin desprenderse de una enorme posición en Grupo Elektra. La solución parecía lógica: usar las acciones como garantía. El problema es que esas mismas acciones terminaron moviéndose, vendiéndose y, en parte, generando el dinero que regresaba como préstamo. A partir de la investigación original de Hunter Gekko, Ana y Carlos reconstruyen cómo una necesidad urgente de efectivo llevó a Salinas desde bancos tradicionales hasta Astor Capital, una firma llegada por una cadena de recomendaciones y con una oferta extraordinariamente barata. El episodio desmenuza los contratos, las facultades sobre el collateral y el recorrido de millones de acciones a través de custodios, cuentas y operaciones que terminaron en tribunales de Inglaterra y Estados Unidos. La pregunta que atraviesa el episodio no es sólo cuánto costó el dinero, sino qué se entregó a cambio de obtenerlo. Una estructura concebida para conseguir liquidez sin vender terminó convertida en una disputa sobre control, información, garantías y varios millones de acciones cuyo destino todavía se discute en tribunales. Puntos clave del expediente: El bloque de aproximadamente 7.2 millones de acciones equivalía a casi 35% de todo el volumen negociado por Elektra durante 2021, haciendo especialmente compleja una venta directa. Astor ofrecía una tasa de 1.15% y un costo económico estimado cercano a 2.9% anual, pero los contratos concedían amplias facultades para utilizar el collateral. Tavira recibió 6,268,383 acciones asociadas a la posición; otra cuenta terminó vendiendo 5,932,115 por unos 361.7 millones de dólares brutos. Sklarov declaró que los tramos tercero, cuarto y quinto se financiaron con recursos provenientes de esas acciones. El conflicto derivó en litigios en Londres y Nueva York y en un episodio con Black Cube; las freezing orders fueron levantadas en julio de 2026, pero el pleito sobre las acciones continúa. Escucha el análisis completo Y si prefieres leer la crónica íntegra —tal como la escribió Hunter, sin cortes ni anestesia— está disponible en: https://huntergekko.substack.com